LIBROS POR PATRICIA SCHAEFER RÖDER

¡Atrévete! Regala libros originales: Yara y otras historias; 34 relatos, 34 sorpresas. Siglema 575:poesía minimalista; una nueva manera de vivir la poesía. Di lo que quieres decir: Antología de siglemas 575; resultados de los Certámenes Internacionales de Siglema 575. El mundo oculto, novela de Shamim Sarif, traducida por Patricia Schaefer Röder. Andares: cuentos de viajes. A la venta en lulu.com, amazon.com, bn.com y librerías.

¡Encuentra mis libros en el área metro de San Juan, Puerto Rico! Aeropuerto Luis Muñoz Marín; Río Piedras: librerías Mágica, Tertulia y Norberto González; Viejo San Juan: Museo de Las Américas, Tertulia y The Poet's Passage; Santurce: Libros AC; San Patricio: The Bookmark; Guaynabo: Mundo de Papel; Carolina: The Bookmark, Ponce: El Candil. En Miami, Florida: Libería Impacto. En Monterrey, México: Librería de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

miércoles, 28 de julio de 2010

COCINA

Completamente consciente, Clara contemplaba con cruda crispación cómo Carla conocía compromisos culturales culinarios. Creyéndose crédula, Carolina cocía con condimentos celestiales, cultivados contracorriente como cuerpos conspicuos. Ceremonioso, cacique César comía contento cuanto cocinaban con cuidado, con carnes, caballas, crustáceos, cremas, compotas, cítricos, castañas, cerezas, calabacines, cebollas, cilantrillo, cúrcuma, colines, cacao, cerveza, café… Contra colosales cajas cuadradas, Carlos cernía cien cereales completos con cautela ceremonial. Cecilia consumía celosa, concentrada, cuanta cosa comestible conseguía; certera, capaz, contumaz. Consultó Carmen, curiosa: “¿Cuánta cosecha compraron con cuatrocientos centavos?”. Cleto contestó: “¡Cinco!”. Cansada, Claudia cerró caja, contando cualquier comensal cebado, curtido. Corina claudicó con coraje comprobando cómo, casualmente, Clara componía cuentos ciegos con canciones cutres clandestinas. Cuando clamaban clero, cinco caballeros cubrieron con cueros callos, calvas, cicatrices, cabello. “¡Cocinemos, compañeros!” coincidieron concomitantes, congratulándose, confabulándose. Como correctivo, coronaron corpóreamente cerdos colorados, corredores, cojos, con cuchillos, cucharas, condimentos, coincidiendo compulsivamente con ciertos cubiertos corroídos. Con completa certeza cogieron cabras, cazuelas, cacerolas, consomé, cuidando cortar cabezas, colas cabalmente. Calamitosos, calcularon calderas candentes con calentadores calificados, calibrados. Criada célebre, calmosa, Calixta calzaba canesú, cofia, cubriendo concienzuda cuerpo, cuello, cabeza, cuando con clamor cándido, Cristóbal cantaba cautivadoramente cazando cangrejos con conchas celestes. Calixta chanceó contenta. Camarera, camarero, contaron casi cien carbones, candelabros caros, canastas, colocando cuanto cabía con carencias. Con cachetes color carmín, Carla cargaba chanchos cuestionables, ciegos, cebones, carnavalescos, carnosos, castigados; cacos confesos con cortadas coaguladas, culatazos craneales contundentes. Cuando Cleto compró cuarenta crías, Carlos consiguió cajones cuadriculados con cuantiosas celdas ceñidas, cuales cuerpos consolidados. “¡Cleto! ¡Coloca cinco crías con cuidado, caramba!” chilló Carla, caminando cuesta corta con culinaria culpa. Consumiendo chocolate caliente, caramelo, contraída, cumplida, consciente, Clara continuaba contemplando cíclicamente con crecida conmoción cómo Carla comunicaba conocidas confidencias culinarias con colmado cariño característico; consecuente, completamente consumado, cabalmente cursi…


© 2010 PSR

miércoles, 21 de julio de 2010

MANI-CURA

mi mano es un campo
desierto
baldío
ingenuo
tu palma anda de paseo
dominguero
cinco dedos inquietos
se acercan
sigilosos
curiosos
vienen explorando
el terreno
solitario
avanzan
descubriendo
en el camino
nudillos
surcos
piel
trazos de la vida
herramienta del alma
aquel dorso llano
se levanta
poco a poco
convirtiéndose en cueva
majestuosa caverna
lentamente
esperando
lo desconocido
dejándose descubrir
tímida
cediendo
soltando
una a una
cada hebra de la soga
que amarra implacable
mis días
a la rutina
de pronto
sereno
imparable
se revela un sismo
suave
contundente
desplomando la mano
derrumbando la gruta
galería de cinco arcos
gira pausada
tibia
pulgar afuera
transformada en cuenco
que tus dedos invadirán
gota a gota
cayendo inminentes
dulces
concéntricos
expandiéndose seguros
en un mar de ondas
que parten de ti, manantial
desde el centro de mi palma
creciendo perfectas
hacia la periferia
pentangular
de mis yemas
transmitiendo olas
energizantes
relajantes
incontenibles
sublimes
divinas
piel adentro.



©2010 PSR

miércoles, 14 de julio de 2010

SERENATA

“muñequita linda”
me llamaste cantando
una bella serenata
hace tantos años.
hoy
la serenata cambió de forma
acunada por las olas
suaves
de un mar tranquilo
lleno de detalles
importantes
elocuentes
determinantes
como mis rasgos.
al fin nadó la tortuga
con sus iguales
viéndolas a los ojos
dejándose mirar
respirando el mismo aire
danzando en hermoso vuelo
en medio de un cielo turquesa
marino.
varios encuentros
intensos
distintos
tuvo la celta
con la naturaleza
todas las dimensiones
aromas, sabores
cada color
mil tonos
armonías
melodías
…todos.
la madre tierra
resoplaba sin cesar
disfrutando un puro
de lava, azufre y sal.
preciosos árboles tropicales
saludaron mi visita
regalando sombra
frescura
quinientos matices
de joyas florales
y dulces frutas
en un jardín con aguas termales.
caribe, tienes un sabor único
a sol, salitre, ron y coco
mezcla de culturas y de razas
trasplantadas
emigradas
mirando al horizonte
arco iris vibrante
y relajado a la vez.
de pronto
a lo largo de la costa
en medio de la playa
aparece sin avisar
un enredo mayúsculo
con miles de nudos
…y nudas
embrollo sereno
desinhibido
sin preocupaciones.
vuelvo a comprobarlo
una y otra vez
no me canso de descubrirlo
el mundo es bello
la vida, una maravilla
los pueblos insustituibles
imprescindibles
en la delicada ecología humana
donde tan sólo unos cuantos insisten
en echarlo todo a perder
mas siempre hay esperanza…
regresamos al navío
enorme
construido en alemania
capitaneado por una mujer
y cuyo capitán de tripulación
orgullosamente venezolano es.
inmenso hotel flotante
pleno de gente
con mil rasgos diferentes
gente bella
viviendo sus verdades
y fantasías
gente que al fin
libera la alegría
desde dentro
ese goce tan amigo de la felicidad
a veces demasiado escurridiza
aunque siempre la llevemos
con nosotros
¡cualquier recurso es válido
para encontrarla!
teatro, música
silencio, solaz
literatura, banquetes
diversión y paz
cuidados por un personal
de calidad excelente
venido de infinidad de países
hablando con bellos acentos
todos comprometidos
con hacer felices a los huéspedes
de mil maneras distintas.
“¡aquí hay de todo
para todos!”
escuché a mi mente percatarse
de repente
entonces
la rockera dormida
despertó
para cantar una melodía
de Elton John.
sol y dos azules
divididos por una línea
exacta
definida
inexistente
viento salado
que revuelve mis cabellos
tu presencia
tan cercana
compartiendo
respirando
soñando
viviendo
renovando
nuestro amor
en medio del mar
arrullados
por una eterna serenata.



©2010 PSR

sábado, 3 de julio de 2010

ANOCHECER

Una vez más sucede. Una vez más es inevitable, contundente. De nuevo cae la tarde bajo el aplastante peso de una noche que la empuja desde arriba, aniquilándola sin remedio. Cae la tarde. Una vez más, cae. Cae, cae como siempre. Minuto a minuto se van perdiendo los naranjas, amarillos, verdes y todos los azules en medio del desenfrenado cantar de miles de coquíes llamando a su pareja. Las nubes se convierten en sombras alquitranadas que parecen no lograr decidirse entre huir o dejarse asimilar por la oscuridad que se lo va tragando todo sin misericordia. Una vez más anhelo que te descuides igual que esas mismas nubes para atraparte como lo hace la noche cuando cubre todo con su manto opaco, cual red implacable. Sonríes. Una vez más alargo la mano para tocar tu cabello y dejarla bajar temblorosa, dibujando tu pecho. Todo ocurre de nuevo y sin embargo lo siento como si fuese la primera vez; la única vez. Respiro profundamente y al abrir los ojos compruebo de pronto que no hay nada más que pensar, nada más que ver, nada que sentir. Nada. Ningún color ni silueta, ninguna presencia… ni siquiera la mía. Porque mi espíritu volvió a irse tras de ti, dejando mi cuerpo vacío, desalojando mi alma. Sucedió de nuevo, en el momento previsto, como siempre. No puede ser de otra forma. Una vez más regresaste junto a tu familia, relegándome al último plano, justo donde pertenezco.



©2010 PSR